martes, 20 de noviembre de 2012

Mundus belli



La sima de los huesos. Las quijadas
fratricidas. Los tristes neandertales.
El plutonio y el sílex. El Exín
Castillo con sus fieros madelmanes.
Los Pinzón y los Marx: grandes hermanos.
El lío de la Iliada. Cada nave
y su naufragio. Atila y cada huno.
Cada cual y su otro. Cualquier Marte.
Troya de rima enhiesta. El rúbeo otoño
del Rubicón. Napalm. Los elefantes
de Aníbal Barca. Un Barça-Real Madrid.
La Liga Aquea, la de los musulmanes
y la Lombarda. Los pronunciamientos:
su obscena glosolalia rimbombante.
Los muros sinvergüenzas (los que sólo
sirven para ser muro lamentable).
Enola Gay. Los días del orgullo.
La fusión, la fisión... ¡su pulcra madre!
La Guerra fría. Las calenturientas
mentes que engendran guerras. Tanta sangre
enrojeciendo el saldo de la “Histeria
de las Imbecilizaciones”. ¿Alguien
sabe cómo cerrar este inventario
de dolor, de injusticia, de barbarie?

viernes, 9 de noviembre de 2012

Del relativo peso de la ley


No caímos a la fosa:
nos echaron.

He ahí la gravedad.

Tan memorablemente execrable como injusto
es que,
      al cabo de la historia,
                                         la culpa

-esa culpa final
      que siempre acaba
                 conviniendo al discurso del presente-

la sancionase Newton en su ley.