viernes, 11 de octubre de 2013

escribir como se vive?


















Entre la realidad y su imagen escrita
hay un gran territorio inexplorado;
sólo quien lo recorre significa.

                                       Guillermo Carnero

Escribir como se sueña
o vivir como se escribe.
¿No era ése el dilema del impostor?
Tú y yo hemos decidido permutar conjunciones
y quedarnos con todo a modo de paraíso:
¡Escribir como se sueña y vivir como se escribe!
He escrito un sueño.
Tú vives mis poemas.
No me pidas que sueñe como escribo.
Además de imposible, ¿cómo habría de vivirse
la infinitiva sílaba del ser?

(Del libro "El que cuenta las sílabas". Ed. Denes, 2008)

martes, 1 de octubre de 2013

Autumnalis
















Otoño abría las puertas
de su taller de orfebre 
y me mostraba
un bosquejo de cielo
dibujado a sanguina. 

Yo tenía
(yo creía tener)
todo el tiempo del mundo
para hilar en la rueca de la vida
y tejerme una aljuba de oro viejo.

Con su buril de luz parsimoniosa
labraba otoño el aura
lustral de las materias. 

Todo se iba 
transformando en sí mismo 
al despojarse de sí mismo.

Todo
se me ofrecía in púribus.

Y yo creía tener
(yo tenía) 
desollados los sueños. 

Como celeste alquimia
otoño y su intemperie acrisolaban
las esencias del mundo
      
                            y me infundían
la lentitud voraz de las babosas,
el recóndito afán de los micelios.

Mas yo corría hacia mí
como si todo el tiempo no bastara
para llegar a comprender la vida.

(Del libro "La raíz perpleja". Bujalance, 2012)