miércoles, 30 de marzo de 2016

En la fiesta del chivo












Carlos Rosillo

Happy birthday to you!, don Mario. Congratulations! El periódico es de ayer. La frase de anteayer. "Hoy el mundo está mejor". Ya puesto, por qué no parafrasear: "El mundo va bien". ¿Es suyo el subidón, o de qué gabinete políticamente cuché? ¿Gajes del oficio? ¿Gatillazo de la conciencia? En cualquier caso, señor Vargas, otra ligereza que matizar. Para usted y los invitados a su fiesta, no para el común de los mortales chivos, hoy su mundo está mejor. Beee, beee, beee… (que traducido resulta que otro mundo es posible; y también, parafraseando a Èluard, que cada mundo está en este).

jueves, 17 de marzo de 2016

El bluf de la orateria


Si escribir en Madrid, ergo en España, es llorar; en los últimos tiempos, hay quienes se han empeñado, no en poner fin a las mamandurrias endogámicas y a los monipódicos patios de nuestras artes y partes, como tampoco en fomentar una actividad creativa que se revela transversal y se ejerce cuasi fisiológicamente (y cuyas rentas acabarán siendo, en pocos años, de dominio público), sino en que, además de plañir, los autores, consagrados o profanos, a cierta edad y en determinada circunstancia, tengan que mamar la lágrima y el moco. Autorías, fechorías e investiduras aparte, da la impresión de que sus gregarias señorías han acudido últimamente al parlamento a poner en escena un soliloquio y plática de lo suyo; pero lo más retorcido de esta presunta y presuntuosa retórica de pedantones sin paño es el bluf de trufar su oratoria con citas literarias y, a la vez, menospreciar las particulares condiciones de la creación artística en general. ¡Qué retrato tan cervantino! A diestra y siniestra, y por mucho currículo que se luzca y presuma, da la impresión también de que la gaya ciencia de nuestros representantes políticos, ahora más en funciones que nunca, empieza con el sutil tarareo de "un flecha en un campamento", se alterna con el murmurio replicante de "agrupémonos todos" y acaba, al alimón, con el balido apoteósico de "la puta de la cabra". Sobre todo, da la constitucional impresión de que sacan el texto de contexto y lo convierten en pretexto. ¡La madre que los parió!

lunes, 7 de marzo de 2016

Acceso críptico












Aldaba en forma de dádiva o mano,
metacarpiana esfera del aviso,
verdad vedada a la cerrada noche
del paganismo sacro del intruso
que ha de mediar entre el silencio y una
llave fundida en fraguas de atavismo.
Quicios de niebla, penumbroso herraje,
umbral con iniciales de seudónimo,
desfechado dintel: ¡Esta es la puerta!
¡Que salgan esos sueños embozados,
las sombras que el quinqué veló en los muros,
la calumbre candeal de la intrahistoria!
Y no se guarden siglos de silencio.
Y ya no se hable más. Y no se calle.