lunes, 22 de agosto de 2016

Hilvanes













… quizás en nuestros pies falta un poco de hilo,
falta un poco de hilo,
y los pasos que damos se distancian. 

Luis Rosales


                                              A Maribel Santana


Cojo la luna del fondo del río.
La luna plena, mi jabón de sastre.
Trazo con ella unas holgadas sisas
que bordean las axilas de la tarde.

Qué tupida vicuña azul marino:
el cielo en esta hora, cuando el aire
dispersa los patrones de las nubes
y esconde las tijeras a los ángeles.

No estábamos hablando de costura
ni por hablar. Dijiste que a tu madre
las líneas discontinuas del asfalto
siempre le habían parecido hilvanes.

Ah, qué provisional alegoría
y qué definitivas realidades:
la vida que esperábamos, los pasos
con que el camino de la vida se hace.


("La vida que esperábamos". Navia. Asturias. 2014)


domingo, 7 de agosto de 2016

Plaza de la Alegría

















Foto. Periko Perikon

Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría
no podrá morir nunca. 
                                                                            José Hierro


Qué torcaz altozano:
aquel tiempo de afiladas y zuras billardas,
aquel ser de chiripa el rey de las peonzas,
de las suertes fingidas
en pintados astrágalos, en aires triscadores
amputando carneros
a la muerte más coja, a la grey del olvido.
Y qué horda jubilosa,
el sol multiplicado por diáfanas canicas
rodando sus miradas.

Recuerdo algunas calles
con pespuntes de yerba y empedrados enigmas.
Las llamo con los nombres que no tuvo la ausencia,
que no fueron grabados
sino en los azulejos de una verbal costumbre.
Con voces de labranza,
de pájaros, de flores -también de sentimientos-,
las recuerdo y las llamo;
y ellas se desasfaltan, desesquinan auroras
que pisó mi alegría.

No podrá morir nunca
quien embridó su alma con la juncia y el cáñamo,
con los crudos colores de una soga de comba,
con el chorro sin rienda
de una fuente sajada en el pecho del mundo,
con anónimos hilos
de arroyos que no dieron sus cauces a los mapas;
aunque de chamba viva
aquel en cuya risa se hicieron cambalaches
de estampas y de versos. 

"Los sitios y los dones". Manzanares, Ciudad Real. 2005