jueves, 26 de octubre de 2017

Un poema de Juan José Vélez Otero











Picture: Jason de Caires Taylor / Barcroft Media

 Poética

Conozco a algunos.

Escriben solos en la penumbra,
callados en la derrota,
en el lugar vacío, en el hueco
inmenso de un útero inservible y yermo.

Son los desconocidos, los olvidados, los parias.

Ni siquiera son malditos.

No hablan del bote de champú,
no hablan del paquete de Malboro,
ni del yogur de la merienda,
ni del taxi que tomaron esta tarde
para volver del dentista.

Son los inadaptados.

Ya creo haber dicho que habitan un lugar,
un lugar vacío al amor de la sombra.

Jamás visitaron la Corte, no conocieron mecenas
ni frecuentaron fiestas de gozos académicos.

Tampoco tertulias ni guateques locos
de triunfadores clónicos.

Cuando trabajan, sueñan.
Esclavos de la letra, de otras actividades comen,
y cuando les dejan se ayuntan,
y al final
en el olvido mueren.

Conozco a algunos.

No son gregarios.


Del libro "El solar". Ediciones Endymion, 2007





sábado, 2 de septiembre de 2017

Configuración


















                            Llega a ser el que eres.
                                                      Píndaro


De niña
me pintaba los labios
con las fresas del postre
o con barras de extracto
de regaliz que había
lamido previamente
y de aquella manera
gótica o pasional
con aquel simulacro
de ingenuidad cosmética
no otra cosa hacía
que imitar sin instinto
los ritos de la especie
y descubrir que yo
no era el ser genuino
que de mí se esperaba.

A veces
pasaba de puntillas
por delante de mí
o buscaba mi cuerpo
al dorso del espejo
de las inmolaciones
y de aquella manera
sigilosa o venial
con aquel merodeo
de sombra estupefacta
no otra cosa hacía
que extender por mi alma
panales derretidos
y depilar a tientas
cada palmo del ser
bajo el que yo esperaba.

También
impostaba una voz
inaudita y azul
o escogía otras letras
para que fueran ciertos
mi destino y mi nombre
y de aquella manera
clamorosa o crucial
con aquel testimonio
de angustia identitaria
no otra cosa hacía
que evidenciar la brecha
entre el verbo y mi carne
y presentarme al mundo
como un ser en discordia
con su fisonomía.

Ahora
que bisturíes y hormonas
han revelado en mí
la imagen que ensoñaba
en las aciagas noches
de mi perplejidad
escruto en la memoria
de los fatuos espejos
el hondo deambular
y el eco infatigable
de mis primeros pasos.

Ahora soy en mi ser
y me enamoraría
de aquella niña azul
que fue y no fui.


                                              Premio "José Antonio Torres" 2017
                                              LXVII Fiesta de las Letras. Tomelloso


viernes, 18 de agosto de 2017

Dibujos desanimados













A inciertas horas, las ciudades ludian
hogazas de silencio
y su voz es doblada
por los cetreros silbos del sigilo,
por los trazos rupestres de la angustia.
A ciertas horas, todo
proyecta sobre sí su propia fábula:
versión original del común miedo
a no ser, a estar solos, al dolor;
y cunde por los muros el desánimo
como un vistoso gas hinchando letras
que de puro volátiles perduran,
lo cual es otra forma de extinguirse.

"Fundamentos portátiles". 2006

lunes, 10 de julio de 2017

Como quien camina sobre el agua













("Infinitas posibilidades". Una fotografía de Philip Perold)


A veces no hago pie;
y no porque no
hayan tocado fondo las palabras
con que intento vadear tan sinuoso
cauce de incertitud,
sino cuando
con más fe doy mis pasos,
cuanto más cerca estoy 
de alcanzar la otra orilla.

"La raíz perpleja". Bujalance, 2013

viernes, 30 de junio de 2017

Un poema de Antonio Manilla















         

                   (León una noche de niebla. Una foto de Sara Gordón)


                 
                  LA CANCIÓN DEL OPTIMISTA


viernes, 5 de mayo de 2017

Eternidades









Sinonimia menor

Nunca fundaré Delfos, derrocaré titanes
ni inventaré la flauta.
¿Para qué dar que hablar a los vecinos
o andar sacando pecho
por los fríos gimnasios de las pinacotecas?
Con menos me conformo, aunque parece
ser la misma ambición esto de amarte:
tu advocación, que es templo
en el gris descampado de mi alma;
deponer al centauro de la duda;
y esa música nueva,
surgiendo entre tus yemas y mis poros, 
de hacer del tiempo huido eternidades.

"Diván de atisbos y contemplaciones". Granada, 2001

domingo, 23 de abril de 2017

A 23 de abril


















Ilustración: Día del Libro 2016, Zaragoza

Sinceramente, amigos,
no creo que por estar aquí, en mi tiempo
y en mi idioma, es decir: en mi sitio,
tratando de no ser
menos que tú, Miguel,
ni que tú, Williamcito,
y tanto o más consciente
(será porque estoy vivo),
hasta el punto de no querer cambiar
vuestras plumas por mi impresora. Digo
que ahora es mi turno y que,
aunque nunca he creído
que mis versos provengan
de un universo únicamente mío
ni que valgan la pena o la alegría,
me joden esos tipos
que nos niegan los chuscos y el cloruro
sódico con sus juicios
(...que si el río de Heráclito,
que si todo está escrito...)
Así que, por si acaso y por llevarles
la contraria, les brindo
un verso de borrón y cuenta nueva,
pendiente aún la patente de su estilo:
Prf Prrff Prrrfff Prrrrffff...
(Best before: ahora mismo,
que estamos todos juntos y revueltos
golpeándonos el pecho con un libro).


miércoles, 19 de abril de 2017

Vulnerable a la luz















vulnerable a la luz
a la tenaz tristeza de las piedras mojadas
de este puerto de nadie     a la ausencia que brilla
tras tus últimos pasos    
                                                         vas
como si los paisajes regresaran a ti
como cuando venías
de la mar     
                        y en tus ojos todo estaba de nuevo
hondamente en su sitio

no has perdido memoria      
sino santos y señas que jamás te franquearon
un arribo     un retorno
                                                         vas
como si el horizonte se alejara de ti
como si cualquier calle
otra ciudad
                             vulnerable te hicieran
a sus nombres ahogados en la luz

"Vulnerable a la luz". León, 2007 

martes, 28 de marzo de 2017

Naturaleza viva














Vivir tiene sus propios argumentos,
no es síntoma de nada que no sea
ir cada cual, durante su marea,
capeando los fatales pensamientos.
No hay placebos ni antídotos ni ungüentos
para la vida, cuando amarillea
y confiesa que no tiene ni idea
de si dará en la mar o si en los vientos.
Vivir es no saciarse de la vida.
Y hay que llevar la nave abastecida
por si la muerte fuera un intermedio;
pues de ilusión también se sobrevive
y nada es más vital que ser proclive
a que la vida no tenga remedio.

"Recado de existir". Zafra, 2009


miércoles, 22 de marzo de 2017

Un poema de José Manuel Martín Portales













Ilustración: Rosa María Chacón


Y demos al Estado, se dijo aquella tarde, sangre y fuerza interior
para que el bienestar de los súbditos no se vea mancillado,
para que nunca más el esclavo sospeche que sigue siendo esclavo:
bueno ha de ser, no queda otra, creemos la estructura dentro de la estructura,
y asi estaremos todos dentro unos de otros ya para siempre.
Hágase, pues, como se pueda, pero hágase: y así, la economía.
Pero que no se trate del trueque, ni del cambio, ni de lo compartido, repartido,
dispuesto, preparado, prorrateado… No. Para ser eficaz ha de tratarse de la usura,
del robo, del hambre, del negocio, de la desfachatez, del cinismo, del miedo…
esto sí que ha salido mejor de lo previsto, se dijo, esta estructura
sí que merece ser la diosa del futuro, la que en un santiamén
haga de todos los estados un solo estado, quiero decir, lo fáctico perfecto, 
el padre, la verdad, la razón, el poder, el bien, el mal, el cosmos, el milagro.

José Manuel Martín Portales 
"Última alambrada". Colección Leonor. Soria, 2016

domingo, 19 de febrero de 2017

Un poema de Vicente Núñez















Cántico

El que pasa ignorado por los arcos del mundo.
El que extiende en el suelo su clámide de oro.
El que aspira en el bosque el rumor de la lluvia
y olvida su cuidado debajo de los sauces.
El que besa tus brazos y tiembla y se transforma
a pesar del embate de todo y de sí mismo.
El que a tu sombra gime como trémula gema.
El que pasa, el que extiende, el que aspira y olvida.
El que besa, el que tiembla y se transforma. El que gime. 

(Vicente Núñez. "Ocaso en Poley". 1982)

viernes, 3 de febrero de 2017


te has ido con la música a otra parte
no sé mejor manera
de definir silencio
que poner letra
a tu ausencia




Bisontes en la cueva de la voz
Ricardo BERMEJO ÁLVAREZ
Diputación de Soria


miércoles, 18 de enero de 2017

Tantísima trinidad










Creer.
            Crear.
                        Criar.

¡Así es!
                        ¡Eso es!
                       
Creer en la palabra.
Crear cultura.
Criar cuervos.