viernes, 18 de agosto de 2017

Dibujos desanimados













A inciertas horas, las ciudades ludian
hogazas de silencio
y su voz es doblada
por los cetreros silbos del sigilo,
por los trazos rupestres de la angustia.
A ciertas horas, todo
proyecta sobre sí su propia fábula:
versión original del común miedo
a no ser, a estar solos, al dolor;
y cunde por los muros el desánimo
como un vistoso gas hinchando letras
que de puro volátiles perduran,
lo cual es otra forma de extinguirse.

"Fundamentos portátiles". 2006